El arte de Hablar con DIOS

El arte de hablar con Dios.

Éxodo: 33.9- 23; 34.1-17
Antes de que podamos hablar existe el término comunicación

Comunicación: Es la actividad consciente de intercambiar información entre dos o más participantes con el fin de transmitir o recibir significados a través de un sistema compartido de signos y normas semánticas. Dicho esto vamos a tomar Tres elementos principales de la comunicación: Emisor y Receptor claro está y el mensaje que es el objeto.

Luego que sabemos comunicarnos entramos a la fase de la confianza pero sin que tengamos una relación con nuestro receptor y/o emisor no podemos tener una comunicación de no más 30 segundos, ejemplo: un saludo.

Si llevamos esto al núcleo principal de la sociedad que es la familia, estaríamos hablando de una relación padre hijo que es donde debe existir una comunicación con un de nivel de fluidez más alto.

En la fase de la confianza es donde nos expresamos abiertamente con nuestro receptor, a este no le ocultamos nada.
Veamos que dice la Biblia acerca de la confianza. Jeremías 17.7-8; salmos 37.3; Proverbios 16.20
En el proceso de la relación es donde nos conocemos. Por esto es importante nuestra relación íntima con Dios que es nuestro padre celestial.

Vamos a ver esta comunicación o interacción entre Dios y moisés, hemos querido tomar esta porción Bíblica como uno de los mejores ejemplos de una comunicación efectiva entre Dios y un hombre (Moisés). La Biblia destaca que Dios hablaba con Moisés cara a cara, no vamos a entrar en detalle sobre el significado de esto sino que analizaremos la Interacción que vemos aquí.

Nadie puede tener una comunicación con Dios como lo que acabamos de leer sin antes conocer a Dios. Todos queremos tener y disfrutar del privilegio de que hablemos con Dios y él nos responda, tener una relación con Dios de amistad, ser amigo de Dios, recordemos que la Biblia que es la palabra de Dios que dice que Moisés era amigo de Dios. (Tu amigo para siempre). 2Cronicas 20.7; Isaías 41.8; Santiago: 2.23

Jesús dijo que es mejor ser amigo porque entre amigos no hay secretos. Los verdaderos amigos están ahí para siempre pase lo que pase.

Muchas veces queremos tener amigos para contarles nuestros problemas, proyectos, pero cuando ellos también quieren desahogarse con nosotros no lo queremos escuchar, significa esto amados hermanos y amigos que no estamos dispuesto a ser amigos.

Si queremos ser amigos de Dios primero debemos saber que hay un requisito muy importante y es que la Biblia dice que el que se constituye amigo de Dios se constituye enemigo del mundo y el que se constituye amigo del mundo se constituye enemigo de Dios. Santiago: 4.4

Nuestro padre celestial que es nuestro Dios está dispuesto a ser nuestro amigo en la persona de Jesús, nos toca nosotros buscar esa comunión para procurar esa comunicación con nuestro PADRE CELESTIAL en donde exista confianza.

Si estamos en la situación de que solo hablamos nosotros y no escuchamos a nuestros Dios, entonces debemos saber que hay que re establecer nuestra relación con nuestros padre, y para re establecer nuestra conexión primero debemos reconocer que hay una interferencia, que algo está impidiendo que nuestra comunicación fluya “Que mi padre hable yo escuche, le ruegue y el me responda”